El error más tonto y peligroso en las apuestas deportivas

by Cifuentips

Uno de esos errores tontos, de tantos que hay en las apuestas deportivas. Muchos hemos fallado así. Aquí no hay que esconderse.

Debemos aceptarlo porque es parte de la mejoría.  Solo así entendemos lo que estuvo mal y cómo podemos entrar a corregirlo. Perder nos muestra el camino del análisis, como punto de partida hacia un nuevo camino lleno de aprendizajes.

Le sucedió a personas que tienen incluso más dinero. Muchísimo. Los aquí presentes necesitaríamos trabajar décadas para conseguir lo que alguien como Wayne Rooney, el cotizado delantero inglés, ganaba en un mes cuando era el artillero de moda en la Premier League.

Este hombre sufrió con ese error. Pagó por el mismo y llegó al extremo de poner en riesgo su matrimonio. Fue tan grave, que solo al cabo de unos meses, cuando sentó una posición seria al respecto, entendió lo mal que había hecho las apuestas deportivas.

Wayne lo llevó a un punto de adicción peligrosa, como lo confesó en una campaña especial. Curiosamente, es para una casa de apuestas que patrocina el club para el cual pertenece en el 2019, el Derby County.  El delantero comenzó por narrar cómo fue su ingreso en el mundo de las apuestas deportivas.

“Era un muchacho joven que acababa de ganar mucho dinero. Para un partido fuera de casa con el Manchester United te quedas en un hotel, y con Inglaterra estás en un hotel de siete a diez días. Te aburres y haces cosas para llenar el tiempo. En ese momento, el juego era uno de ellos”.

Comenzó a ganar y pensó, como muchos de los que pasamos por allí cuando arrancamos, que era sencillo. Hasta ese momento, desconociendo las rachas, manejos de stake y analizar pronósticos Rooney siguió jugando. Llegaron las derrotas y todo se complicó muy feo, cometiendo el error del cual queremos hacer hincapié esta vez.

“Terminé subiendo las apuestas intentando recuperar mi dinero. Estás allí para jugar con tu país o con tu club y cuando pierdes dinero como yo, te afecta”.

Puede tener mucho dinero, pero Rooney reconoce que esas caídas le dolieron bastante. Hirieron su orgullo. No midió las consecuencias de sus actos y esa grieta que se abrió terminó convertida en uno de eso abismos donde se caen los apostadores. Muchos no se recuperan. ¡Cuidado!

Lo peor que puede hacer un apostador es continuar en lo mismo tras una pérdida. Peor aún, hacerlo por un valor superior al del dinero invertido en la jugada que causó su frustración. Por cuenta de esos errores no solo se agota el dinero. De allí a desarrollar un tipo de adicción peligroso no se está tan lejos.

“Afortunadamente logré pagar lo que perdí y no volví a jugar. He aprendido de mis errores. Si continúas jugando, pierdes más. Ahí es cuando puedes ser absorbido por una mala situación”.

Medios ingleses aseguran que la cantidad de dinero apostada por Wayne rondó por el millón de dólares. Algo así como más de 3.000 millones de pesos. Un dineral absoluto. Cuánto no daríamos muchos por contar con esa cifra para asegurar nuestras vidas.

Pensemos en el trabajo que nos cuesta conseguir el dinero. Por eso se insiste en que al momento de hacer apuestas sea con el dinero que nos sobra, el que destinemos para jugar y del cual tengamos la certeza que podemos perder.

Finalmente, otro consejo: Antes de pensar en cuánto se pueden ganar, un apostador que inicia o ya lleva una experiencia importante, siempre habrá de considerar antes que todo en cómo blindará su bank.

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